Tecnicas culinarias

“El destino de las naciones depende de la forma en que se alimentan.”
Jean-Anthelme Brillat-Savarin(1775-1826) Le physiologie du Gout 1825



domingo, 31 de enero de 2010

Los 10 restaurantes mas famosos del mundo

El Luis XV








Mónaco, el pequeño principado donde la mitad de la población podría legítimamente describir su profesión como 'playboy', no es un lugar para subestimar. Es la tierra de las grandes apuestas en la ruleta, de los saldos bancarios millonarios, de los yates tamaño rascacielos, y por lo tanto no es de extrañar que su mejor restaurante, el Luis XV de Alain Ducasse, con tres estrellas Michelin y localizado en el Hôtel de París en Mónaco, simplemente rezume opulencia.
Cornisas, candelabros y querubines adornan los cielos rasos y paredes de un comedor con más de una traza de Versalles en la decoración; las ventanas son altas y tienen cortinajes muy elaborados en los que abunda la hoja de oro. Hay menos de 20 mesas, así que los afortunados que pueden darse el lujo de cenar allí disponen de hectáreas de espacio; cada mesa tiene un conveniente escabel para que las damas puedan depositar allí sus bolsos de mano. No es sorprendente que los precios sean muy altos, pero ésta es alta cocina que se debe reconocer. Ducasse sabe una o dos cositas acerca del buen comer y bajo la batuta del chef Franck Cerutti la cocina sirve delicias como escalopes asados con pesto de trufas negras y corderillo de los Pirineos de un menú dividido entre ' La finca', 'El mar' y 'La huerta de verduras'. Los postres son igualmente sencillos pero espectaculares.




The French Laundry,california







Ampliamente conocido como el mejor restaurante en los EE.UU. -si no en el mundo- el chef Thomas Keller ha convertido este viejo y acogedor edificio de piedra situado en un puebilto del Valle de Napa en un sitio de destino global, terreno sagrado para los amantes del buen comer de todo el mundo. Para reservar una mesa hay que llamar con meses de antelación y usualmente no te puedes comunicar, pero ten por seguro que creaciones extraordinarias como el tartar de salmón en un cono de helado y ravioli con trufas negras que vienen en una caja tipo humidificador son algo fuera de este mundo. En la lista de vinos de 60 páginas dominan las vinateróas de Napa que son el acompañamiento perfecto para la comida y el ambiente. Y cuenta con que vas a pagar unos US$250 por el sabroso menú de 9 platos. Ahora bien, si aun no consigues mesa, por que no ensayas el nuevo restaurante de Keller en Nueva York, el Per Se, para el que según dicen la lista de espera es sólo de tres meses.




Jean Georges








Jean Georges Vongerichten es el hombre detrás de un imperio de restaurantes que el mismo Gordon Ramsey envidiaría.Con un portafolio de negocios en Londres, Shanghai y Las Bahamas, parece estar en una misión de un sólo hombre para tomarse el mundo, gastronómicamente hablando. Pero mientras la calidad de algunas de sus empresas es variable, la indiscutible joya de su corona de restaurantes tiene que ser su epónimo establecimiento en Nueva York.
Localizado en un elegante, divertido y aireado sitio en la base de la torre Trump en Central Park West, ésto es un templo a la comida en su mejor expresión. La propuesta de Vongerichten es ostensiblemente francesa, aunque el se desvíe de las salsas pesadas para crear sabores que son en conjunto más frescos, más limpios y más contemporáneos. Es comida creada para sorprender; todo los demás pasa a segundo plano.Y para una experiencia extrema y una comida que está garantizada contra el olvido, escoge el menú de degustación de siete platos. Éste cambia con las estaciones, pero se sabe que los platos incluyen inquietantes combinaciones que suenan como panes dulces en cazuela con jengibre y regaliz. Seguramente que no es una opción barata, pero por otro lado, el sorprendentemente razonable precio fijo del almuerzo en cuestión ofrece un inmenso valor del arte culinario en sus más altos estándares.



La Galipanier







Móntate en el recientemente renovado teleférico ubicado en las afueras del centro de Caracas y trepa durante 12 minutos hasta la cima del cerro El Ávila, a 1.870 m sobre el nivel del mar. Una vez allí, podrás tomar cuesta abajo a pie el sendero de los caminantes, que te llevará hasta el restaurante Le Galipanier en aproximadamente 40 minutos (y 500 calorías), o pedir que te recoja uno de sus vehículos 4x4. Y a menos que rompas las reglas y ordenes una ensalada, no habrá debate sobre el método que utilizarás para regresar a la ciudad.
Le Galipanier se especializa en ingredientes soberbios, ofrece una plétora de exquisitas opciones de fondue tanto para platos principales como para postres y el tipo de memorias gastronómicas que sólo se ven de vez en cuando. Una enorme pared de paneles corredizos de vidrio permite a los clientes apreciar la hipnótica vista del valle, lo que lo convierte en el primer y único restaurante ‘alpino’ de Caracas, sin duda alguna un destino en sí mismo.





Restaurante Fire








El restaurante más 'swanky' de Nueva Delhi está¡ ubicado en el hotel de moda, aunque no te vamos a culpar si al maravillarte por su diseño olvidas que viniste aquí a comer. Al entrar al restaurante principal, a uno de los lados se eleva una pared de delgadísimo vidrio con cristal que refracta a luz; las mesas con paneles de Perspex opaco se reparten por el piso y bombillos color naranja iluminan todo el ambiente con una luz mandarina. Más parece Las Vegas que Delhi. En la siguiente puerta, el Agni bar, con sus brillantes mesas, al igual que sus biombos de vidrio, continúa el tema. Si la decoracn es extranjera, el menú te trae de vuelta a un reino más clásico. Puedes esperar platos típicos de la India como pollo tandoori, cordero biryani y deliciosos platos vegetarianos rebosantes de aromático coriandro, todos elegantemente servidos de acuerdo con la decoración. Un lugar de moda para la elite joven y adinerada... ven y observa como encienden el Fuego (watch them light up Fire).




Cena en el restaurante Jules Verne, en la torre Eiffel







Si estás buscando una experiencia gastronómica diferente,¿por qué no reservas una mesa con vista en el restaurante Jules Verne? Situado en la segunda plataforma del pilar sur de la torre Eiffel, es Francia en su mejor forma: comida suculenta de Alain Reix, vinos que cosquillean el paladar, vistas inigualables y el inevitable toque de romance que hace famoso a París. Es una buena idea reservar con bastante anticipación y la comida no es barata, pero una vez seas saludado por el personal después de subir al restaurante por el ascensor privado, las preocupaciones mundanas se verán muy lejos. La cena en la noche es particularmente encantadora, ya que las luces se amortiguan discretamente para no distraer la atención de la vista imponente de París mismo, pero la hora de almuerzo tampoco es exactamente complicada en uno de los restaurantes más evocadoramete situados en el mundo. Con su cuero negro y haute cuisine, la experiencia del Jules Verne logra ser al mismo tiempo chic y de buen gusto.



Tetsuya's, Sydney






¿Pasas por un bajonazo culinario? ¿Necesitas ser tentado por la comida una vez más? Uno de los mejores restaurantes del mundo en una de las ciudades más refinadas te espera. Tetsuya's, en Sydney, no es lo que te imaginas de la comida australiana. Sirve a los sofisticados y delicados paladares con una sutileza tal que parece flotar en el ambiente. Una fusión de ideas y platos franceses y japoneses, supervisados por un ejército de camareros impecablemente educados y bien informados, crea un restaurante para el que paga ahorrar una y otra vez a fin de regresar. Tetsuya Wakuda, quien através el océano desde Japón para llegar allá con tan solo una pequeña maleta en 1982, crea hoy en día maravillas con sabores naturales de temporada y un 'je ne sais quoi' francás -una degustación de 10 platos que ruegan ser probados. A comienzos del nuevo siglo se trasladó de un pequeño local en 529 Kent Street y los premios no han parado de llegar. Confitado de trucha de mar servido con huevas de trucha silvestre... ¡y la carta de vinos es del otro mundo!



Cena en el restaurante de Gordon Ramsay








Si alguna vez te has preguntado cómo hace Gordon Ramsay para canalizar toda esa energía desbordada que muestra en sus diversas apariciones en TV para la producción de cocina de alta clase, este magnífico sitio en Chelsea te da la respuesta perfecta. Inaugurado en 1998, hace poco fue nominado entre los cinco mejores restaurantes del mundo y ofrece un rango de platos exquisitamente presentados y preparados que es difícil de igualar. Los precios están lejos de ser prohibitivos -un almuerzo de tres platos cuesta unos $70 dólares- y el ambiente es íntimo, relajado y matizado con el púrpura característico de Ramsay. Es uno de los tres únicos restaurantes en el Reino Unido al que se le han otorgado 3 estrellas Michelin, y su mezcla de lo tradicional (lomo asado de cordero, tortellini de langosta) y lo contemporáneo (lomito de venado sauté con repollo a la crema y salsa amarga de chocolate) complace a todo el mundo. La reputación de Ramsay ha traspasado las fronteras del Reino Unido desde hace tiempo y por lo tanto la reserva de mesas es alta. Y una vez hayas probado su trabajo, tú y tu acompañante entenderán por qué.



El ivy






El Ivy es un restaurante tan famoso por su clientela como por su comida. Hay muchos restaurantes en Londres que abren y cierran semanalmente, pero el Ivy sigue siendo el sitio favorito de los decanos del mundo del teatro y de los medios, un espacio relajado y placentero en donde es muy posible que tus vecinos de mesa sean tan famosos como tú.
Localizado en todo el centro del West End de Londres, calle de por medio del teatro en donde 'The Mouse Trap' ha estado haciendo su agosto por mucho tiempo, el Ivy se anida detrás de un atractivo exterior de vitrales con las borrosas sombras de lo grandioso y de lo bueno (o al menos de lo rico) moviéndose allá adentro. La cocina no es demasiado elaborada o experimental, en verdad el menú favorece esa clase de platos deliciosos y caseros que aseguran el retorno constante de los clientes regulares: su pastel Shepherd es particularmente codiciado. Dada su reputación, no es sorpresa el que sea algo complicado conseguir una mesa, y a menos que seas una estrella en ascenso (o Michael Winner), prepárate para reservar con meses de antelación, pero ciertamente no es imposible. Añádele el ambiente cálido y acogedor y el hecho de que no hay códigos estrictos de vestido y de que es muy probable que estés disfrutando tanto que no te importe quién pueda estar sentado en las mesas vecinas. Todo el mundo es un estrella en el Ivy.



Sketch






Hubo mucho alboroto en los medios cuando se inauguró en el Mayfair de Londres el fino restaurante Sketch. Y mucho de ello se debió a que una cena en el Lecture Room era, en esa época, una de las experiencias culinarias más costosas de Londres. Todo ésto oscureció un poco el hecho de que el Sketch es uno de los más interesantes y característicos sitios de comida que por años abriera sus puertas en la capital del Reino Unido. Creado por el superchef Pierre Gagnaire y el dueño de restaurantes argelino Mourad Mazouz (conocido como Momo), Sketch combina muchos espacios diferentes: el elegante pero extremadamente costoso Lecture Room and Library, la menos formal pero no menos espectacularmente decorada Gallery (mesas que no hacen juego y vídeoarte en las paredes) y el hermosamente teatral Glade. Las porciones son más bien pequeñas pero la presentación es siempre inmaculada e inspirada; los críticos y clientes están de acuerdo en que los pecaminosamente excelentes postres servidos en la patisserie del Parlour son algo que se debe degustar. Con el café servido en pocillos de caucho y los tan discutidos inodoros en forma de huevo, el lugar puede a veces sentirse exagerado, rondando el ridículo. Pero todo forma parte de su atractivo.

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